sábado, 13 de septiembre de 2008

Hervor interno


Mi piel está a punto de derretirse.
Siento por mis venas un espeso calor que me nubla los sentidos y ruboriza mi rostro.
Veo que el entorno me dibuja un camino seguro hacia la consolidación de mis secretos deseos.
Espero, veo las señales, leo las indicaciones y espero.
Mi cuerpo hierve, no lo puedo controlar, y no quiero controlarlo, me rebasa y lo acepto.
Dedico mis pensamientos a Dios y siento la bendición de mi cuerpo, acepto cada nueva sensación y la analizo como si fuera un caramelo deshaciéndose poco a poco, no quiero que se me pase ningún detalle.
Disfruto los pequeños dolores en mis piernas, las falta de aire, el aumento de la temperatura de la piel, el rubor en mi rostro, el movimiento involuntario de mis órganos interiores y el nuevo dulce aroma que expide mi piel, me descubro una sonrisa en cada momento, y asumo la presencia de extrañas hormonas que me ocasionan todo esto.
Desconozco el origen, desconozco el motivo, y desconozco el objetivo, si tuviera que darle un sentido académico, que no quiero.
Si me paso en exhalar me quedo atorado en un extraño placer.
Si me paso en inhalar siento en mi pecho un leve dolor que luego pasa a mi vientre y se convierte en calor.
Veo la luz de las hadas. Hablo con ellas.
Siento la caricia de los ángeles. Recibo sus abrazos.
Hay brisas que anuncian primaveras. Y si el ardiente deseo que siento me sigue haciendo imaginar presentes y no tan futuros momentos de vida, veo el camino que voy fabricando, cuya meto materializo con cada pensamiento y con cada arrebato de energía.
La musa, la fuente, el origen y la causa de toda esta fuerza gravitacional está en camino, adquiere forma y se acerca a mí. Aquí esta ya. Mírala!

martes, 2 de septiembre de 2008

Recuento de daños.


El que me haya cambiado de lugar de residencia, el que haya creído que podía ser autosuficiente, el que me hayan roto el corazón, el que haya roto el corazón. La ignorancia que parece no querer dejarme nunca porque a cada nuevo conocimiento surge una nueva conciencia de ignorancia relacionada. El inevitable paso del tiempo sobre mi cuerpo y mis capacidades. Mi constante esperanza de iluminación, Mis definitivos momentos de iluminación y mis definitivos momentos de oscuridad; tanto en espíritu como en mente y cuerpo. Los cambios. Los proyectos nunca antes vividos. Los éxitos nunca antes vividos. Los fracasos nunca antes vividos. Las vidas que he afectado para bien, y en las que he dejado alguna huella.

Quiero huir, no tengo más a donde ir. A donde vaya me acompaña mi vida, no puedo evadirla. Aunque no quiero evadirla, solo ampliarme, llegar más lejos, no quedarme. En donde estoy no veo una gran perspectiva, quiero cambiar eso. Quiero sentirme Libre. “Freedom! Freedom! Freedom! You’ve got to give for what you take…”